Color de la convivencia – Quibdó, Chocó (2017)


El proyecto “El Color de la Convivencia” se desarrolló entre abril de 2016 y julio de 2017 en la Ciudadela Mía de Quibdó, Colombia, con el propósito de fortalecer el tejido social y la convivencia entre los beneficiarios del programa de vivienda gratuita del Gobierno Nacional. A través de actividades como talleres, jornadas solidarias, encuentros deportivos y capacitaciones en habilidades productivas, se buscó promover la apropiación del espacio, la integración vecinal y la mejora de la calidad de vida de 1.500 familias. El uso del color fue un elemento simbólico clave para fomentar el sentido de pertenencia y arraigo en la comunidad.




El proyecto contó con la participación de varias organizaciones, cada una con roles específicos; la Fundación Orbis (ahora Fundación Pintuco) se enfocó en actividades psicosociales de acompañamiento a la movilización de las familias a los apartamentos asignados, talleres de convivencia, respeto por la diferencia, y encuentros familiares, además de apoyar en la identificación y formación de líderes comunitarios Así mismo brindo capacitaciones en propiedad horizontal. Otras entidades que participaron en el desarrollo de este proyecto fueron: el Ministerio de Vivienda, CONINSA, Red Unidos e ISVIMED, la Corporación, la Fundación FAN. La Corporación Tierra S.O.S. Participó como ejecutor del proyecto gracias a su alianza con la Fundación Orbis, contribuyendo en la implementación y desarrollo de las actividades en el territorio, así como en la articulación con las otras organizaciones, que tuvieron participaciones puntuales que contribuyeron en los alcances globales del proyecto.
Entre los principales logros se destacan la transformación física del entorno mediante la pintura de 1500 apartamentos y las zonas comunes de la ciudadela con la participación activa de los beneficiarios, lo que generó un sentido de apropiación por el lugar, la ubicación de las familias en estos apartamentos otorgados, la formación de 22 copropiedades organizadas con administradores y comités de convivencia, y la capacitación de 300 mujeres como cuidadoras de la primera infancia.

Se crearon 16 unidades productivas en gastronomía y artesanía, la promoción de valores como el respeto y la tolerancia, y la consolidación de espacios culturales y deportivos que fomentaron la integración comunitaria.
Impacto
Social







