Ecoparque, Barranquilla, Atlántico (2024)


El Ecoparque Suroccidente es un proyecto desarrollado en el barrio La Paz, en el suroccidente de Barranquilla, que buscó recuperar y transformar un espacio natural para convertirlo en un lugar de encuentro, integración y convivencia comunitaria. A través del arte, la participación ciudadana y procesos de formación, se revitalizó una zona históricamente olvidada, fortaleciendo el sentido de pertenencia de los habitantes y promoviendo prácticas ambientales sostenibles.
Este proyecto se ejecutó en alianza entre la Comunidad Ministros de los Enfermos Religiosos Camilos (CME) e Inversiones Tierra de Colores S.A.S., con el apoyo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La comunidad de los barrios 7 de Agosto y Los Rosales tuvo un papel central, participando activamente en espacios de concertación, jornadas de voluntariado y actividades artísticas. Tierra S.O.S. lideró la implementación del Plan de Gestión Social, facilitando procesos participativos, formativos y creativos que involucraron a líderes comunitarios, jóvenes artistas y habitantes del territorio.




Las acciones se estructuraron en cuatro líneas estratégicas: participación, inclusión, convivencia y liderazgo comunitario. Entre las actividades más destacadas se encuentra la concertación comunitaria en muralismo, en la que la comunidad eligió de forma democrática la vocación artística del Ecoparque. La propuesta ganadora, “Jardín Escondido”, resaltó la importancia de la naturaleza y el ecosistema local.
Se desarrolló además un curso intensivo de formación artística en técnicas de muralismo, teoría del color y composición, dirigido a jóvenes artistas, quienes posteriormente lideraron la creación de un mural colaborativo de 100 m² que refleja el vínculo entre la comunidad y su entorno natural. Paralelamente, se realizaron jornadas ambientales de voluntariado para la recolección de residuos en el Jagüey del Ecoparque, promoviendo educación ambiental y apropiación del espacio.
También se llevaron a cabo encuentros de valores comunitarios enfocados en la unión familiar, el respeto y la confianza entre vecinos, y un ciclo de liderazgo comunitario que culminó con la elaboración del Pacto Comunitario, un documento que recoge prioridades y compromisos para el desarrollo sostenible del territorio.
Entre los principales resultados se destacan la formación de jóvenes en muralismo, la realización de jornadas ambientales y de voluntariado, y el fortalecimiento de procesos de liderazgo comunitario. El proyecto contribuyó significativamente al fortalecimiento del tejido social, la inclusión intergeneracional y la apropiación comunitaria del espacio recuperado.


El Ecoparque Suroccidente se convirtió en un símbolo vivo de unión comunitaria, creatividad y respeto por la naturaleza; un aula abierta donde la comunidad volvió a encontrarse para imaginar y construir juntos un entorno digno y sostenible.
Impacto
Social







